¡Alerta por la paz regional! Un llamado urgente a la protección de la vida, la paz, la soberanía y la legalidad internacional

Ene 3, 2026

Las Organizaciones, redes y plataformas sociales y de derechos humanos en América Latina expresamos nuestro fuerte rechazo ante la agresión militar contra Venezuela y el secuestro del presidente Nicolás Maduro y su esposa perpetrados por los Estados Unidos.

De acuerdo con información difundida por medios de comunicación nacionales e internacionales, durante las últimas horas se habrían registrado explosiones y operaciones militares en distintas zonas del país, hechos que constituyen de acuerdo a las leyes internacionales una agresión directa e injustificada y una violación a la integridad de un país soberano, generando un escenario de alta tensión y riesgo para la población civil y la estabilidad en la región.

Ante este contexto alarmante, advertimos que cualquier acción militar unilateral constituye una grave vulneración a los principios del derecho internacional, la Carta de las Naciones Unidas y los compromisos regionales. La escalada de la confrontación no sólo pone en peligro la vida y la integridad del pueblo venezolano, sino que amenaza la estabilidad y la paz de toda la región. Que cese TODO ataque militar a Venezuela.

Hacemos un llamado y solicitamos de manera urgente:

  • A las Naciones Unidas, la convocatoria inmediata de una sesión extraordinaria del Consejo de Seguridad, que permita la verificación independiente de los hechos y la adopción de medidas para evitar una escalada militar.
  • A los organismos internacionales y regionales, como la OEA y otros mecanismos multilaterales, activar canales de mediación y diplomacia urgente.
  • La realización de investigaciones imparciales, transparentes e independientes, que esclarezcan lo ocurrido y determinen responsabilidades.
  • El respeto irrestricto a la soberanía de los pueblos, el principio de no intervención y la protección de la población civil conforme al derecho internacional.
  • Hacemos un llamado a la comunidad internacional a no guardar silencio frente a estos hechos y a priorizar el diálogo, la diplomacia y la paz como únicas vías legítimas para la resolución de controversias.
  • A las organizaciones y ciudadanía en general promover acciones de movilización.
  • A los medios de comunicación transparencia y objetividad de la información.

Reafirmamos que la agresión militar nunca puede ser una salida y que la defensa de la vida, la autodeterminación de los pueblos y la paz regional deben prevalecer sobre cualquier interés geopolítico.