Organizaciones no gubernamentales, medios de comunicación, la academia, instituciones estatales y organismos internacionales registran y denuncian las agresiones que se perpetúan contra las personas que defienden los derechos humanos y a los líderes y las lideresas sociales de Colombia. Se han publicado, además, numerosos y valiosos informes que exponen las causas de estas violencias, señalan la responsabilidad de diversos actores y recomiendan al Estado acciones para que los proteja.
Pese a ello, de acuerdo con los registros de Amnistía Internacional y Front Line Defenders, Colombia es el país más peligroso del mundo para quienes defienden los derechos humanos. Según el programa Somos Defensores, entre enero del 2018 y junio del 2022 asesinaron en el territorio colombiano a 716 personas que se dedicaban a esta labor




